No se debe cancelar el futuro del pueblo: AMLO.
Estoy preparado para conducir los destinos de México en estos momentos aciagos y difíciles, señaló Andrés Manuel López Obrador, quien ofreció diálogo directo, sin intermediarios, a los familiares de las víctimas de la violencia y la inseguridad.
El acercamiento que el aspirante presidencial se compromete a tener con las familias de víctimas de la violencia, resulta equiparable al que tuvo con indígenas y campesinos de este estado, asolado por la inseguridad, la violencia y mucha pobreza.
Muchos de quienes asistieron a la concentración eran adultos, hombres y mujeres, con huaraches o zapatos de plástico, que escucharon atentos las promesas del precandidato de reactivar las actividades productivas para crear empleos, lograr bienestar, abatir la pobreza y con ello serenar al país.
Por la mañana, en una entrevista con una radio local, López Obrador pidió a la ciudadanía no confundirse, no estoy enfermo de poder, lo que más tarde, en entrevista en Yecapixtla, clarificó.
No me mueve la ambición al poder por el poder, ni la ambición al dinero. Vamos a definir bien para dejar en manos del pueblo la decisión: Que nadie diga que no sabía, o que todos somos lo mismo.
Aquí, López Obrador recordó las tres ideas centrales de su discurso: honestidad, justicia para los pobres y hacer valer el amor a la familia, al prójimo y a la patria.
Más tarde en Tlaltizapán dijo que para alcanzar la paz y la tranquilidad deben atenderse las necesidades de la gente y no cancelar el futuro del pueblo. Mantener a un joven en la cárcel cuesta 120 pesos diarios, es mejor mantenerlos becados.
López Obrador celebró que a pesar de ser un día laborable y de escuela, la gente acudiera sin acarreo, sin buscar despensa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario